Reseñas
Construcciones socio-teóricas sobre la agencia infantil en barrios populares: Reseña de ¿Qué puede un cuerpo niñe? Experiencia, desigualdad y agencia, Dra. Rocío Fatyassm. EDUVIM, 2023, 202 páginas
Esta reseña realiza un recorrido pormenorizado de los cuatro capítulos del libro de la Dra. Rocío Fatyass ¿Qué puede un cuerpo niñe? Experiencia, desigualdad y agencia. Publicado en el año 2023 por la editorial EDUVIM (UNVM), el libro es un nuevo formato de su tesis doctoral en Ciencias Sociales y cuenta con un prólogo de la Dra. Valeria Llobet.
La obra presenta preguntas y debates desde una perspectiva sociológica que permiten seguir abordando e indagando sobre las infancias situadas en barrios populares. El abordaje se desarrolló en la ciudad de Villa María, provincia de Córdoba, en el centro de la República Argentina. En ese sentido, si bien cuenta con un lenguaje académico pertinente desde su campo de estudio, también puede estar destinado al público en general con intereses en el trabajo con niñxs en un sentido amplio. En este texto, la autora decide un uso inclusivo del género para referirse a niños, niñas y niñes. Como todo comentario bibliográfico el presente escrito recupera los elementos más importantes del libro en cuestión y por ello quedan por fuera algunos aspectos también muy interesantes.
En el capítulo uno, Fatyass se asoma a los contextos barriales en los que realizó su trabajo de campo para la investigación de su tesis doctoral. Teniendo ya un recorrido previo en ambos espacios, esta vez se pregunta por la agencia de lxs niñxs con los que trabajó muchos años. A modo de cartografía, en este primer apartado, la autora despliega “con cuidado”nuevos abordajes para acercarse a conocer cómo niñxs de clases populares viven, significan, resuelven y lidian con aquello que les toca experienciar en espacios institucionales y barriales.
En este mismo apartado, Fatyass refiere a su inspiración para dar nombre a este libro y explica que toma, en primer lugar a la película “Qué puede un cuerpo” de César González y, en segundo lugar, la reflexión spinoziana “nadie, hasta ahora, ha determinado lo que puede un cuerpo”. El cuerpo niñe entonces, está inmerso en un entramado complejo de relaciones e instituciones y en completa articulación con su mente. Este cuerpo también está limitado, pero la agencia permite resistencias, libertad y cambios.
Desde una intención académica, pero también política, el texto se opone a las miradas ingenuas y victimizantes de lxs niñxs o, por el contrario, la idea de que son rebeldes bajo cualquier circunstancia. La autora matiza la tensión autonomía-sumisión para comprender la trama compleja de la agencia infantil asegurando que siempre está inmersa en una red de relaciones y en un contexto determinado así como también su voz. En este texto, Fatyass reconoce los aportes de los childhood studies, pero además reconoce las limitaciones de sus aportes para pensar de manera situada.
En el capítulo dos, Fatyass parte de la pregunta que movilizó su búsqueda, “cómo lxs niñxs habitan sus espacios de vida, lo significan y resignifican desde las relaciones que sostienen con otros sujetos, con las instituciones y con el propio territorio”. En estas páginas advierte su posición en torno a lxs niñxs, en tanto adulta, educadora popular, feminista e investigadora.
Uno de los apartados lo llama “Pensar con cuidado”, esto es, pensar en relación. En este caso, es reflexionar sobre lo emergente de las infancias, que se configura y se hace “visible” en las interacciones. Tiene que ver con situar social e históricamente sus voces y sus narrativas, sus prácticas y experiencias. Así, tomando los aportes de la epistemología feminista y las palabras de Haraway, Fatyass sostiene que “nada viene sin su mundo”.
Este capítulo transcurre en los barrios “La Calera” y “Las Playas”, por los pasillos y las aulas de la escuela, por las horas del taller de educación popular. De cada sitio e institución encontramos un análisis que va desde lo espacial y lo histórico a lo social. Recopilando y citando las voces infantiles, Fatyass deja visualizar los sentidos que niñxs le adjudicaban a los barrios y sus partes, a la escuela y al taller de educación popular.
Los sentimientos de lxs niñxs hacia el barrio “La Calera”, oscilaban entre lo acogedor y la exclusión social. Su pertenencia no quitaba la sensación de lejanía física y simbólica, además rechazaban aquella identidad barrial que giraba en torno a la peligrosidad.
El tiempo y espacio escolar suponía grandes “desafíos” para lxs niñxs, debido a la impregnancia de imperativos y normas adultas que intentaban regular sus cuerpos. A pesar de dicho adultocentrismo reinante, se las ingeniaban para burlarse de estos dispositivos de regulación.
Del otro lado de la ciudad se encontraban lxs niñxs de “Las Playas”, quienes hacían un uso de las instituciones y de la ciudad diferente a aquellos que vivían en “La Calera”, por ello, no manifestaban sentirse estigmatizados o ajenos a las zonas céntricas de Villa María. “Las Playas”, contaba con la presencia de un Centro de Educación Popular para la Infancia y la Adolescencia (CEPIA). En estas páginas también aparecen las voces de lxs educadores que, enlazados en un vínculo militante con la autora, intentaban reponer desde donde eran pensadas sus intervenciones y su presencia territorial. Sus talleres, anclados en la pedagogía freiriana, partían de reflexiones en torno al mundo, a los derechos humanos y a la emancipación de niñxs de clases populares.
En el capítulo 3 la autora recorre algunos relatos de lxs niñxs que desafían la autoridad escolar en “La Calera”. Pone de relieve las prácticas infantiles que desarmaban el relato de la voz de las docentes y directivos como la única válida ya que la agencia de lxs niñxs de esta escuela y de este barrio se corría del estereotipo, aunque también estaban aquellxs que sí buscaban alcanzar el ideal de “buenxs alumnxs” y respetar los tiempos y espacios escolares. La vida de lxs niñxs en el aula oscilaba entre entre quienes, según las maestras, “no les da la cabeza” y aquellxs que se esmeraban por cumplir con los objetivos académicos y por formar parte de los rituales establecidos.
Poniendo un matiz en la idea de lxs niñxs como rebeldes a todo momento, la autora también registra situaciones en las que entre ellxs mismos reproducían estereotipos y buscaban el reconocimiento por parte de las personas adultas. Sin embargo, las prácticas de lxs niñxs en estos barrios no eran dicotómicas, sino que el concepto de agencia permite problematizar las praxis entendiendo que esta categoría es siempre histórica y está vinculada con la estructura social y la experiencia tal como es vivida y sentida.
En este capítulo, la agencia se presenta en diversos formatos: como estrategias para evadir las autoridades y responsabilidades, para aceptarlas y ser parte, para trabajar y alimentar a la familia, pero también para jugar haciendo eso, para insultar y abrazar, para cuidar a otrxs y también pelearse.
Hacia el cierre de esta sección, la autora realiza una interesante reflexión acerca del quehacer académico de la escritura, ya que comprende que el paso del tiempo es también un factor influyente en las investigaciones puesto que, escribir muchas veces es “generar respuestas tardías”.
En el cuarto capítulo, Fatyass nos abre la puerta del taller de educación popular, permitiéndonos conocer las situacionalidad social y familiar de cada niñx que habitaba dicho espacio.
A partir de esta contextualización nos dirige a reflexionar –bourdianamente- acerca de cómo lxs niñxs establecían relaciones conflictivas que, entre prácticas y discursos, clasificaban moralmente a sus compañerxs, a fin de diferenciarse y establecer distancias simbólicas.
La autora denomina la politicidad de la infancia a las reproducciones y clasificaciones que niñxs realizaban sobre sí mismos y sobre lxs demás, profundizando los lugares de subordinación que ocupaban, en tanto pertenecientes a las clases populares.
Este libro nos invita a pensar a las infancias desde sus posibilidades de agencia, desde su capacidad de obrar el mundo desigual que les ha tocado. Nos convoca a la responsabilidad de comprenderlxs desde la complejidad de sus vínculos humanos, sociales y materiales. A su vez nos interpela e incomoda en tanto adultxs. Nos transporta a problematizar nuestras formas de representar al mundo, no sólo partiendo de nuestra historia y trayectoria, sino también desde la de ellxs, lxs niñxs.
Nos conecta con las infancias desde el cuidado político y científico, reflexionando todo lo que un cuerpo niñe, inmerso en el mundo, puede lograr.
Recepción: 08 noviembre 2024
Aprobación: 02 febrero 2025
Publicación: 01 marzo 2025